El Centro de Rehabilitación Luz en mi Camino A.C. es una organización legalmente constituida desde 2003 y autorizada para emitir recibos deducibles de impuestos.
Nos enfocamos en la rehabilitación integral de hombres y mujeres de la comunidad menonita que enfrentan problemas de adicción, fortaleciendo su salud física, mental y espiritual, así como la restauración de sus relaciones familiares.
Una breve historia
Desde que nos convertimos en donataria autorizada, en 2003, hemos trabajado de manera constante en la transformación de vidas.
Durante más de 20 años operamos en un centro con capacidad para 80 pacientes,
Se establecieron alianzas con líderes de 34 comunidades menonitas a través de los jefes de colonia y pastores de las iglesias
En 2026 inauguramos un nuevo centro con capacidad para 150 pacientes, ampliando nuestro alcance y compromiso.
Actualmente contamos con más de 200 voluntarios, 45 colaboradores y atendemos aproximadamente a 550 pacientes al año, junto con sus familias.
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Somos una comunidad centrada en Cristo, llamada a restaurar vidas quebrantadas mediante el poder salvador y sanador de Jesucristo.
Acompañamos a las personas con problemas de adicción en su camino hacia la sanación física, emocional y espiritual. Mediante la fe, el amor y la verdad, las guiamos hacia una relación viva con Jesús para que descubran su verdadera identidad como hijos amados de Dios.
Creemos en la renovación total: que Dios sana los corazones, renueva las mentes y da esperanza donde parecía perdida.
Nuestro objetivo no es solo liberarnos de la dependencia, sino lograr una vida transformada que ilumine a las familias y comunidades y refleje la gracia de Dios.
Ser un refugio centrado en Cristo donde las personas sean completamente renovadas a través del poder de Jesús.
Soñamos con vidas transformadas, familias restauradas y una sociedad cambiada por el amor, la verdad y la esperanza de Dios.
Respaldados por un equipo cariñoso y dedicado que atiende con corazón, compasión y atención genuina.
Nuestra visión es un futuro en el que la libertad, la dignidad y la nueva vida en Cristo se hagan visibles.
Fe: Dios es el fundamento de nuestra labor; creemos en su poder para transformar vidas.
Amor: Servimos con compasión, buscando siempre el bienestar de cada persona.
Esperanza: Creemos en el cambio y en la oportunidad de comenzar de nuevo.
Paciencia: Acompañamos cada proceso con constancia, comprensión y respeto por los tiempos individuales.
Disciplina: Fomentamos hábitos saludables como base para una vida restaurada.
Sinceridad: Actuamos con integridad, transparencia y coherencia en todo momento.
Respeto: Reconocemos la dignidad de cada persona y valoramos sus diferencias.
Responsabilidad: Cumplimos con nuestros compromisos personales, familiares e institucionales.
Unidad: Promovemos la colaboración, el servicio y el compromiso con la comunidad.